Jonathan Amos
BBC Ciencia
Apenas ahora los científicos están empezando a comprender cuán asombroso era el tamaño que alcanzaron a tener los pterosaurios, los reptiles voladores que vivieron en los tiempos de los dinosaurios.
Recientes descubrimientos en el continente americano sugieren que los animales reseñados en la novela de Sir Arthur Conan Doyle, El mundo perdido, llegaron a medir 18 metros de la punta de un ala a la otra.
Pero su tamaño no significaba que volaba sin gracia, asegura el experto David Martill de la Universidad de Portsmouth en Inglaterra.
Su habilidad para utilizar las corrientes de aire y las termales podría sorprender a diseñadores de aeronaves, señala.
"Los pterosaurios estaban bellamente diseñados".
"Sus esqueletos eran tremendamente livianos: sus huesos delgados y huecos, y esos huecos estaban llenos con un sistema de sacos aéreos. Además, se deshicieron de sus escamas de reptil y las membranas de sus alas muy, muy livianas. Esto quiere decir que no había mucho peso que levantar y por eso volaban muy bien", le dijo Martill a la BBC.
Dientes y crestas
El fósil del pterosaurio más antiguo data de hace 220 millones de años y los científicos han identificado diferentes tipos: algunos con dientes, otros sin dientes y algunos con unas crestas en la cabeza muy elaboradas.
Con sus alas membranosas pegadas a las piernas, se parecían a la de los murciélagos. Y sus largos picos hace que se parezcan también a algunas especies de aves, pero los expertos hacen hincapié en que no son los ancestros de ninguna criatura viviente.
De hecho, aún hay un acalorado debate sobre dónde se los debe ubicar en la evolución de los seres vivientes de la Tierra.
El doctor Martill le dijo a los asistentes al Festival de Asociaciones Británicas de Ciencia en Dublín que los nuevos descubrimientos pueden ayudar a resolver el enigma. También se puede llegar a saber a ciencia cierta qué tan grandes llegaron a ser estas criaturas.
Animales de envergadura
Los rastros de pterosaurios hallados recientemente en México sugieren que el ancho de las alas extendidas de estos animales podía alcanzar 18 metros.
También se cuenta con fósiles rumanos y brasileños de criaturas que medían entre 13 y 14 metros de ancho.
Para dar una mejor idea, vale la pena compararlo con el ave más grande en la actualidad, el albatros, que tiene una envergadura de tres metros y medio.
"Una de las razones de que fueran tan grandes es que nunca dejaban de crecer".
"Nosotros llegamos a la adolescencia y paramos de crecer pero un pterosaurio seguía creciendo, entre más viejo, más grande. Pero no habría habido muchos grandes pues entre más viejos, más posibilidades habían de que se los comieran otros animales o de sufrir un accidente", explica el doctor Martill.
Al vuelo
Existe evidencia de uno pocos fósiles de huevos que contienen embriones de pterosaurios que sugiere que las criaturas podían volar justo después de nacer.
De ser así, dicen los científicos, sería un logro extraordinario, porque significa que las alas crecieron de ser de pocos centímetros a muchos metros de largo sin afectar la capacidad de volar de los reptiles.
En otras palabras, aclara el doctor Martill, "es el equivalente a un ingeniero aeronáutico tratando de convertir una avioneta en un jumbo jet en pleno vuelo".
(BBC)
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