Una comisión del Congreso de Brasil solicitó formalmente la expulsión del presidente de la Cámara de Diputados, Severino Cavalcanti, por presunta corrupción.
Este nuevo caso de irregularidades por parte de un funcionario público se produce en un momento en que el Partido de los Trabajadores (PT), del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, enfrenta otras acusaciones similares.
La comisión parlamentaria, integrada por miembros de cinco partidos opositores al gobierno y por diputados del PT, acusa a Cavalcanti de haber recibido sobornos por parte del dueño de varios restaurantes ubicados en el Congreso para que sus concesiones fuesen extendidas.
El corresponsal de la BBC en Sao Paulo, Steve Kingstone, explicó que a Cavalcanti "se le señala de haber recibido US$46.000 entre 2002 y 2003, por parte del empresario. El contrato para uno de los restaurantes llegó a ser renovado".
El presidente de la Cámara de Diputados niega haber recibido los sobornos y aseguró que todo sucedió antes de su gestión.
"Pero el respaldo político se ha ido diluyendo a favor de Cavalcanti, pues el parlamento ya fue salpicado recientemente por denuncias de irregularidades, por lo que se quieren evitar nuevos escándalos", apuntó Kingstone.
Opiniones
"Alguien acusado de tomar un pequeño soborno no puede juzgar a otros acusados de tomar grandes sobornos", dijo a Reuters el diputado Fernando Gibeira, miembro del Partido Verde Ecologista.
"La salida de Cavalcanti puede garantizar al PFL (Partido Frente Liberal) la presidencia interina de la Cámara y eso es realmente una preocupación para el PT", dijo Henrique Fontana, jefe parlamentario del PT.
Si Cavalcanti es removido de su cargo, será reemplazado por el vicepresidente de la Cámara de Diputados, José Thomaz Nono, miembro del PFL, partido que quiere llevar a juicio a Lula da Silva, con la intención de destituirlo.
Cavalcanti, miembro del Partido Progresista, asumió la presidencia de la Cámara de Diputados a principios de 2005.
(BBC)
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